Inicio › Somieres y bases › Altura de la cama: cuál es la correcta

Altura de la cama: cuál es la correcta y dónde se mide

La altura de una cama no se mide en el somier: se mide en la cara de arriba del colchón. Por eso cambia sola cada vez que renuevas el colchón, sin que nadie haya tocado la base.

Algunos enlaces a tiendas son de afiliación: si compras a través de ellos podemos llevarnos una pequeña comisión, sin coste para ti. No cambia lo que recomendamos, y nunca escribimos precios en el texto: el precio lo ves siempre en la tienda.

¿Cuál es la altura correcta de una cama?

La referencia práctica es sentarte en el borde y comprobar que los pies apoyan planos en el suelo con las rodillas más o menos en ángulo recto. La guía de accesibilidad en la vivienda del Servicio de Terapia Ocupacional del CPAP de Bergondo, centro del Imserso, lo formula casi con esas palabras.

La altura debe permitir acostarse y levantarse sin dificultad, y hay que poder apoyar los pies en el suelo estando sentado en la cama. Para eso, la parte superior de la cama debe quedar entre 45 y 50 cm, «dependiente de las características antropométricas de cada usuario».

Dos detalles de esa frase valen más que el número. El primero es dónde se mide: la parte superior, es decir, la cara de arriba del colchón con la cama hecha. No el borde del somier, no el marco de la estructura, no la altura que figura en la ficha del canapé. El segundo es que 45-50 cm es un punto de partida para un adulto de estatura media: quien mide 1,55 y quien mide 1,90 no necesitan la misma cama.

¿Por qué la altura que compraste no es la que tienes hoy?

Porque la altura de una cama no es una característica de la cama: es una suma de piezas, y casi todas se cambian por separado.

PiezaQué aporta a la altura¿Se puede cambiar sin cambiar la cama?
Patas o ruedasLa distancia del suelo al bastidorSí, en la mayoría de somieres son roscadas
Bastidor del somierEl grosor del marco y de las láminasSolo cambiando el somier
Cuerpo del canapéTodo el volumen de almacenajeNo: es la propia base
ColchónSu grosor completoSí, y es la pieza que más se renueva
TopperUnos centímetros más por arribaSí, se pone y se quita en un minuto

Ahí está el motivo por el que tantas camas «han cambiado» sin que nadie las tocara: el colchón es la única pieza que se renueva cada pocos años. Y cada renovación reajusta la altura de todo el conjunto. Si pasas de un colchón de 20 cm a uno de 30, la cama sube diez centímetros enteros aunque la base sea exactamente la misma. Cuándo toca esa renovación está en cada cuánto hay que cambiar el colchón.

La altura medida no es la altura útil

Hay una segunda trampa, y esta no la resuelve la cinta métrica. La altura que mides con la cama vacía no es la altura desde la que te levantas. En cuanto te sientas en el borde, el colchón se hunde bajo tu peso y el punto de salida baja. Cuanto más mullida es la superficie, más centímetros se pierden justo en el momento en que hacen falta.

Por eso una cama que sobre el papel está en el rango correcto puede resultar incómoda. Y por eso conviene medir dos veces: una con la cama hecha y vacía, y otra con alguien sentado en el borde. La diferencia entre las dos cifras es mayor en los colchones blandos y en los que ya llevan años de uso.

¿Cama alta o cama baja? Las dos peticiones no son la misma

Esta es la parte que casi ninguna guía separa, y es justo la que decide la compra cuando hay un problema de movilidad. En sus recomendaciones para viviendas de personas mayores, el Ceapat (Imserso) pide una cama articulada y fácil de manejar «para regular la altura de manera que por la noche pueda bajar su altura y minimizar el riesgo en caso de caída». Y añade que «se debe poder subir también para ayudar a la persona a levantarse».

Léelo dos veces: son dos alturas distintas para dos momentos distintos de la misma noche. Baja mientras se duerme, porque lo que se busca es acortar la caída si alguien rueda fuera de la cama.

Alta al levantarse, porque lo que se busca es no tener que empujar con las piernas desde muy abajo. Una cama de altura fija no puede cumplir las dos cosas. Así que hay que decidir cuál de los dos problemas pesa más en cada caso concreto: la dificultad para incorporarse o el riesgo de caída nocturna.

Si hay caídas de por medio, esto no se resuelve con una cinta métrica. La altura es una pieza de una valoración que incluye además la movilidad, la medicación, la iluminación de la habitación y el recorrido hasta el baño. Cuando hay caídas repetidas o dificultad real para levantarse, quien tiene que valorarlo es un profesional sanitario o un terapeuta ocupacional, que además puede ver la casa. Lo que hace y lo que no hace una barandilla está en barandilla de cama.

Qué puedes cambiar sin cambiar la cama

  • Las patas. En la mayoría de somieres y canapés van roscadas y se sustituyen por otras más altas o más bajas. Es el ajuste más limpio de todos, porque no toca ni la base ni el colchón.
  • El topper. Añade altura por arriba y se retira cuando no interesa. Qué hace y qué no hace está en qué es un topper.
  • El grosor del colchón. Es el ajuste más grande disponible, pero el grosor no debería elegirse por la altura: se elige por el descanso, y la altura se corrige después con las patas.
  • El tipo de base. Pasar de canapé a somier con patas, o al revés, mueve la altura de forma notable. En qué se diferencian está en somier o canapé.

Lo que conviene evitar son las alzas improvisadas: tacos sueltos, libros o ladrillos bajo las patas. Al entrar y salir de la cama el empuje es lateral, no solo hacia abajo, y un apoyo suelto se desplaza. Si hay que subir la cama, las alzas deben ser piezas pensadas para eso, con encaje para la pata.

Lo que la altura decide además de levantarse

  • El canapé abatible necesita recorrido libre por arriba. Cuanto más alta sea la base, más arriba llega la tapa al abrirse: hay que comprobar que no choca con una estantería, una lámpara o un cabecero fijo.
  • El hueco libre por debajo. Decide si cabe un robot aspirador y si se puede limpiar bajo la cama sin moverla, que importa más de lo que parece cuando hay alergia al polvo.
  • La mesita. Funciona bien cuando su tablero queda a una altura parecida a la cara de arriba del colchón, no a la del somier.

¿Y en camas infantiles y literas?

En el paso de la cuna a la cama la lógica se invierte. Ahí interesa una cama baja, precisamente porque la caída es corta y el niño puede subir y bajar solo. El criterio completo está en cuándo pasar de la cuna a la cama.

En las literas, la altura que importa no es la del suelo, sino la del colchón respecto a la barandilla de la cama de arriba. Los fabricantes indican un grosor máximo de colchón, porque uno más grueso del previsto reduce cuánto sobresale la barandilla y esta deja de cumplir su función. Hay que respetarlo aunque el colchón encaje de sobra en largo y ancho.

Preguntas frecuentes

¿La altura de la cama se mide con colchón o sin él?

Con colchón, y con la cama hecha. La referencia de accesibilidad habla de «la parte superior de la cama», que es la cara de arriba del colchón. Medir solo el somier o el canapé deja fuera la pieza que más altura aporta y la que más veces se cambia.

¿Qué altura debe tener la cama de una persona mayor?

La referencia habitual sitúa la parte superior entre 45 y 50 cm, pero depende de la estatura y de la movilidad de cada persona. Y hay un matiz importante: la altura que facilita levantarse no es la misma que reduce el daño de una caída nocturna, por eso las recomendaciones oficiales para vivienda adaptada piden una cama que pueda subir y bajar, y no una altura fija.

¿Un colchón más grueso significa mejor colchón?

No. El grosor depende del número de capas y del tipo de núcleo, no de la calidad. Lo que se nota al tumbarse es la firmeza y el material, que es lo que se explica en firmeza y dureza del colchón; el grosor solo cambia la altura de la cama.

¿Puedo poner alzas bajo las patas para subir la cama?

Sí, siempre que sean alzas fabricadas para ese uso, con encaje para la pata y base estable. Lo que no conviene es improvisar con tacos, libros o ladrillos: al entrar y salir de la cama el empuje es lateral, y un apoyo suelto puede desplazarse.

¿Cuánto sube la cama un canapé respecto a un somier?

Depende del modelo, porque el canapé aporta todo el volumen de almacenaje y el somier solo el bastidor más las patas. La única forma fiable de saberlo es medir la altura total de cada opción con el colchón que vas a poner encima, en lugar de comparar fichas.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo