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Tipos de somier: cuál elegir según tu colchón

Casi todos los somieres actuales son de láminas. Lo que cambia entre unos y otros es el ancho de la lámina, la regulación y si la base se articula o no.

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¿Qué tipos de somier hay?

En el mercado español actual conviven siete formatos, y seis son variaciones del mismo principio: un bastidor con láminas de madera flexible. Los tipos son el somier de láminas estrechas, el de láminas anchas, el de láminas con reguladores de firmeza, el articulado (manual o motorizado), el metálico, el nido y la base tapizada rígida.

La diferencia práctica entre ellos no está tanto en la comodidad como en tres cosas: cuánto soporte puntual dan, cuánto ventilan y si permiten cambiar la posición de la cama.

TipoSoporteVentilaciónUso típico
Láminas estrechasPuntual y progresivoAltaViscoelástica, látex, híbridos
Láminas anchasMás rígido y uniformeAltaMuelles y colchones firmes
Láminas con reguladoresAjustable por zonasAltaCuando hay dos pesos muy distintos en la cama
ArticuladoVariable según posiciónAltaLeer o ver la televisión en la cama, movilidad reducida
MetálicoEscaso y poco uniformeMuy altaCamas antiguas y segundas residencias
NidoComo el de láminasAltaHabitaciones infantiles y de invitados
Base tapizadaRígido y planoBajaCuando no se quiere almacenaje pero sí superficie sólida

Somier de láminas estrechas

Es el formato más extendido. Lleva muchas láminas de madera laminada, normalmente de haya o abedul, montadas sobre tacos de goma que permiten que cada una ceda por separado. Al haber más puntos de apoyo y más independientes entre sí, el conjunto acompaña mejor al colchón y reparte el peso de forma progresiva. Es el tipo que mejor casa con colchones que ya de por sí trabajan por zonas: viscoelástica, látex e híbridos.

Somier de láminas anchas

Mismo principio, pero con menos láminas y más anchas. Flexiona menos y ofrece un soporte más plano y uniforme, más parecido a una tabla que cede un poco. Funciona bien con colchones de muelles, que ya aportan su propio sistema de suspensión y no necesitan que la base añada más flexibilidad.

Somier con reguladores de firmeza

Algunos somieres de láminas incorporan correderas o pasadores en la zona lumbar que permiten endurecer o suavizar ese tramo moviendo unas piezas de plástico sobre las láminas. Tiene sentido sobre todo cuando dos personas de peso muy diferente comparten cama y cada mitad necesita un comportamiento distinto. No transforma un colchón: ajusta un matiz.

Somier articulado

Permite elevar la zona de la cabeza, la de las piernas o ambas, de forma manual o con motor. Es la opción habitual cuando se lee o se ve la televisión en la cama a diario, y también cuando hay problemas de movilidad para incorporarse. Pide un colchón flexible que admita doblarse sin dañarse: no todos los colchones lo soportan, y la ficha técnica suele decirlo de forma explícita.

Somier metálico

El somier de tela metálica o de ballestas es el formato más antiguo de los que siguen en circulación. Ventila muchísimo, pero se descuelga con el tiempo y deja el colchón con una curvatura permanente en el centro. Si estás cambiando de colchón y la base es de este tipo, la base es parte del problema.

Somier nido

Es un somier de láminas con un segundo somier plegado debajo, que sale rodando cuando hace falta una cama extra. El soporte del superior es el de un somier de láminas normal. El inferior suele ser algo más bajo y necesita un colchón de menor grosor para que quepa al cerrarse.

Base tapizada, somier y canapé no son lo mismo

La base tapizada es una superficie rígida y forrada, sin láminas y sin almacenaje. El canapé es esa misma superficie rígida pero con un cajón o una tapa abatible debajo. Y el somier es el bastidor de láminas. Si lo que estás decidiendo es entre una base sólida y un somier de láminas, la comparación completa está en somier o canapé.

Qué medir antes de comprar

  • La medida del colchón, no la de la cama. El somier tiene que coincidir con el colchón; el hueco de la estructura puede engañar.
  • La separación máxima entre láminas que admite tu colchón. Muchos fabricantes la especifican en la ficha técnica, y algunos condicionan la garantía a respetarla.
  • La altura total. Somier más patas más colchón es lo que decide si la cama te queda cómoda para entrar y salir.
  • El peso que soporta, si va a dormir más de una persona o el colchón es de los pesados.
Un somier viejo estropea un colchón nuevo. Si las láminas están vencidas o hay alguna rota, el colchón se hunde donde falta apoyo y acaba deformándose por una causa que no es suya. Antes de cambiar el colchón, conviene mirar la base.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor tipo de somier?

No hay uno mejor en términos absolutos: depende del colchón. Las láminas estrechas acompañan mejor a la viscoelástica, el látex y los híbridos; las láminas anchas encajan con los colchones de muelles, que ya aportan su propia suspensión.

¿Cada cuánto hay que cambiar un somier?

No hay un plazo fijo, pero conviene revisarlo siempre que se cambia el colchón. Las señales claras son láminas rotas o vencidas, tacos de goma partidos, ruidos al moverse y una curvatura visible al mirar la base de lado.

¿Se puede poner un colchón viscoelástico sobre un somier metálico?

No es recomendable. El somier metálico da un soporte irregular y tiende a descolgarse por el centro, y la viscoelástica necesita una base plana y estable para trabajar como debe. Acabaría marcándose el hundimiento de la base en el colchón.

¿Qué separación debe haber entre las láminas?

La que indique el fabricante del colchón en su ficha técnica: es él quien fija el límite y quien a veces condiciona la garantía a respetarlo. A más separación, más riesgo de que el colchón pierda apoyo en los huecos.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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