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Colchón para cama nido: cuál cabe en cada una de las dos camas

Una cama nido son dos camas, y la de abajo tiene que cerrarse. Ese detalle es el que manda sobre el grosor, el tipo de colchón y hasta la ropa de cama que se le pone.

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¿Qué colchón necesita una cama nido?

Una cama nido necesita dos colchones distintos: uno normal para la cama de arriba y otro más fino para la de abajo, porque el colchón del nido tiene que caber en el hueco con la cama cerrada. Ese hueco es el límite real, y no lo fija el gusto de nadie: lo fija el mueble. Comprar dos colchones iguales es el error más habitual, y se descubre tarde, cuando la cama inferior ya no entra.

La otra decisión, menos evidente, es para qué vas a usar la cama de abajo. No es lo mismo un nido que se abre tres noches al año para un invitado que uno en el que duerme un hermano cada noche. En el segundo caso, el colchón de abajo tiene que ser un colchón de descanso real, no un recurso de emergencia.

Cama de arribaCama del nido
GrosorEl que pida el colchón elegidoLimitado por el hueco con la cama cerrada
Tipo habitualCualquiera compatible con la baseEspumación, viscoelástica fina o látex
PesoNo importa demasiadoCuanto más ligero, más fácil de mover
VentilaciónLa normal de la habitaciónPeor: pasa el día en un hueco cerrado
UsoDiarioDiario o esporádico, y eso cambia la elección

¿Qué medida tiene el colchón de una cama nido?

Una cama nido usa medidas de cama individual. En España la más habitual es la de 90 × 190, aunque se fabrican otras. Lo importante es que las dos camas no tienen por qué compartir medida: hay nidos cuya cama inferior es algo más corta o más estrecha para poder deslizarse dentro del bastidor. Antes de comprar nada conviene medir las dos superficies por separado y no des por hecho que son gemelas. El repaso de las medidas estándar está en tamaños de colchón.

¿Por qué el colchón de abajo tiene que ser más fino?

Porque tiene que pasar por debajo. El colchón del nido recorre el hueco que queda entre su propia base y la cama superior. Y ese hueco está condicionado por la altura de la estructura, por los travesaños y, si la cama sube al extraerla, por el propio mecanismo. Un colchón que roza al cerrar acaba estropeando las dos cosas: se desgasta por el mismo borde y fuerza las guías.

El límite lo da la ficha del fabricante cuando existe, y si no existe, se mide. El proceso está arriba, en cinco pasos, y merece la pena hacerlo antes de mirar catálogos: es el dato que descarta la mitad de las opciones.

¿Qué tipo de colchón conviene para el nido?

Con poco grosor disponible, las opciones se estrechan solas. Lo habitual son los de espumación y las viscoelásticas finas, porque existen en alturas contenidas y pesan poco, algo que importa cuando hay que sacar y meter la cama a menudo. El látex también funciona y ventila algo mejor. Los de muelles casi siempre se quedan fuera, porque necesitan altura para que el sistema trabaje. Un colchón de muelles muy fino no aporta lo que se le supone.

Si el nido se usa a diario, mira la firmeza y el soporte con el mismo criterio que en cualquier otra cama, no con el de un colchón supletorio. Los criterios por edad están en colchón para niños.

¿Y la humedad, si pasa el día guardado?

Este es el problema propio de las camas nido y el que menos se anticipa. El colchón de abajo pasa las horas en un espacio cerrado, cerca del suelo y sin apenas movimiento de aire. Por eso la humedad que absorbe se evapora mucho peor que en una cama a la vista. Tres costumbres lo evitan casi por completo:

  • Sacar el nido de vez en cuando aunque no se use, y dejarlo abierto unas horas con la habitación ventilada.
  • No guardarlo recién hecho ni con la ropa húmeda, sobre todo si se ha usado esa misma mañana.
  • Ponerle protector transpirable, que es lo que protege sin encerrar la humedad dentro. Cuál conviene está en protector de colchón.
Si al abrir el nido huele a cerrado, no es cosa del colchón: es del hueco. Un colchón que se airea de vez en cuando no coge olor. Cuando aparece de forma persistente conviene mirar si hay humedad en la habitación, y si llega a haber manchas oscuras, el tratamiento es otro: está en moho en el colchón.

¿Qué más conviene comprobar?

  • Que la base del nido sea de láminas y no un tablero macizo, para que el colchón respire algo por abajo. Los formatos de base están en tipos de somier.
  • Que la cama cierre con el colchón hecho, no solo con el colchón desnudo: la sábana bajera y la funda suman.
  • Que las ruedas o las guías se muevan sin forzar una vez puesto el colchón.
  • Que el colchón de abajo se pueda sacar entero para limpiar la zona, que es donde más polvo se acumula de toda la habitación.

Preguntas frecuentes

¿Qué grosor debe tener el colchón de una cama nido?

El que permita cerrar la cama sin rozar. El dato lo da el fabricante en el manual de montaje; si no aparece, se mide el hueco libre con el nido cerrado, tomando el punto más bajo de la cama superior y dejando margen para la ropa de cama.

¿Pueden ser iguales los dos colchones de una cama nido?

Casi nunca. El de abajo tiene que caber en el hueco con la cama cerrada, así que suele ser más fino que el de arriba. Además, en algunos modelos la cama inferior es de medida algo distinta.

¿Sirve un colchón de muelles para el nido?

Normalmente no. Un sistema de muelles necesita cierta altura para trabajar como debe, y el colchón del nido está limitado por el hueco. Lo habitual son espumaciones, viscoelásticas finas o látex.

¿Se puede guardar el nido con la cama hecha?

Depende del hueco que quede: la sábana y la funda suman altura y pueden hacer que roce. Conviene probar a cerrar con todo puesto antes de darlo por bueno, y no guardarlo si la ropa de cama está húmeda.

¿Vale una cama nido para dormir todas las noches?

Sí, siempre que el colchón de abajo se elija con el mismo criterio que el de cualquier otra cama y no como un colchón supletorio. Lo que cambia es el límite de grosor y la necesidad de airearlo más a menudo.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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