Colchón para adolescentes: qué mirar cuando crecen
Un adolescente crece rápido y duerme mal con el colchón de cuando era niño. Estos son los criterios que importan al elegir el siguiente.
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Primero, el tamaño
Un adolescente ya puede medir lo que un adulto, y una cama de 90 por 190 se le queda corta. Mide la altura actual y deja unos centímetros de margen, porque seguirá creciendo.
Si la habitación lo permite, una cama de 105 o de 120 de ancho le da sitio para moverse. Es una de las decisiones que más se nota al dormir.
Una firmeza media suele ser un buen punto de partida
Un colchón muy blando no sostiene la columna de un cuerpo que está creciendo, y uno muy duro incomoda a quien duerme de lado. Lo habitual es que una firmeza media sirva a la mayoría.
El peso cuenta: a más peso, más firmeza necesita el colchón para no hundirse. Revisa la ficha del fabricante para conocer el peso máximo recomendado por plaza.
Que aguante el uso diario
Un adolescente estudia, usa el móvil y juega en la cama, así que el colchón recibe más trabajo del habitual. Conviene que el núcleo sea de densidad suficiente y que la funda se pueda lavar.
Un protector impermeable y transpirable alarga la vida del colchón y facilita la limpieza si hay derrames.
Cuándo cambiar el colchón de la infancia
- Hay hundimientos visibles o el colchón ha perdido firmeza.
- Se queja de dolor de espalda o de cuello al levantarse.
- El colchón ya le queda corto o estrecho.
Si las molestias son frecuentes o intensas, consulta con el pediatra o con un profesional sanitario antes de atribuirlas al colchón.
Preguntas frecuentes
¿Qué medida de cama conviene a un adolescente?
Depende de su altura y del espacio de la habitación. Una cama de 105 o 120 de ancho y con largo suficiente le deja margen para seguir creciendo.
¿Qué firmeza es mejor para un adolescente?
Una firmeza media suele ser un buen punto de partida, ajustada a su peso. Evita los extremos: muy blando no sostiene y muy duro incomoda.
¿Cada cuánto hay que cambiar el colchón de un adolescente?
No hay un plazo fijo: lo marcan los hundimientos, la pérdida de firmeza o que ya le quede pequeño. Un crecimiento rápido suele adelantar el cambio.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Salud de los adolescentes
- SES. Sociedad Española de Sueño